Cuentos

  • Un robot llamado Byte.

    Byte (se pronuncia “bait”) era un robot que vivía en un planeta llamado Renegón. Todos los robots de ese planeta, eran muy renegones e impulsivos (no se sabían controlar). Frecuentemente se herían verbalmente entre ellos pero ya estaban acostumbrados, así que si un robot le gritaba a uno, el otro le respondía más fuerte y así, empezan a discutir.

    Byte era un robot pequeño al cual le afectaba mucho lo que veía en los adultos pues él recién empezaba a vivir y aunque sus amigos le decían que ya se iba a acostumbrar, Byte no quería ser así pues pensaba que estaba mal y quería cambiar las cosas. Es así que empezó a pensar y pensar para ver cómo podía resolver el problema. Byte se esforzaba en los estudios y era muy aplicado en la escuela, así que eso le ayudó a idear una forma de cambiar a todos los robots de Renegón.

    Tuvo la iniciativa de adicionar dos botones a la estructura de su cuerpo. El de la derecha le servía para pensar lo que iba a decir antes de hablar (era un botón para hacer una “pausa” antes de reaccionar impulsivamente) y el de la izquierda le servía para hablar cuando estaba listo para hacerlo. Todos los robots del planeta renegón, vieron que Byte era un robot distinto a ellos y lo admiraron porque vieron que siendo tan pequeño, tuvo la iniciativa de cambiar las cosas y crear un mundo mejor. Al poco tiempo, muchos robots estaban añadiéndose los dos botones que Byte había inventado y ahora muchos hacían una pequeña pausa antes de reaccionar diciendo algo de lo que después puedan arrepentirse. El planeta Renegón, aunque siguió llamándose así, ahora estaba habitado por robots que no perdían la paciencia y  que eran serenos.

  • El niño y el abuelo

    un día estaba una nciano escribiendo conun viejo lápiz, su nieto lo miraba detenidamente y le preguntó: abuelo ¿estás escribiendo una historia sobre nosotros?. el abuelo le respondió. no, estoy escribiendo tu historia. Pero lo importante no es la historia sino el instrumento que estoy utilizando para escribir. Este instrumento se llama lápiz y tiene mucho parecido a tuvida. Mira hijo: lo más importante del lápiz no es lo que está por fuera sino la mina que tiene por dentro, son ella es que el lápiz puede escribir, si lo dejas caer romperás la mina y ya no servirá para escribir. De la misma manera lo más importante que tu tienes es lo que está dentro de ti y no lo que está fuera, debes preocuparte más por tu esencia, por lo que eres y menos por lo que muestras. En segundo lugar el lápiz necesita ser tallado con el sacapunta para que pueda escribir, de igual manera te debes dejar tallar por la vida, por los consejos, por las experiencias para que escribas mejor tu vida. en tercer lugar el lápiz aunque se vuelva cada vez más pequeño no deja de escribir, así cuando vayas creciendo no olvides ser humilde, es decir vuélvete pequeño cada vez que vayas creciendo, así escribirás mejor. en cuarto lugar el lápiz tiene un borrador que le sirve para borrar sus equivocaciones, así tu tienes la posibilidad de corregir tus errores, reconócelos y corrígelos. Por último, el lápiz para poder escribir necesita una mano que lo guie, igualmente tu necesitas la mano de Dios para que guie tu vida y de esta manera los trazos de tu existencia serán perfectos.
  • El Cardo del Camino.

    En una ocasión las flores más hermosas del jardín de un rey muy importante, a quien los personajes más famosos e importantes del mundo visitaban para deleitarse en su jardín, escucharon hablar de Jesús. La rosa se preguntó quien sería aquel hombre que parecía importante pero que nunca había pasado por aquel jardín a deleitarse con la hermosura de las flores. Con esta inquietud la rosa empezó a preguntar a todas las flores del jardín si alguna vez lo habían visto. Fue donde el tulipán y preguntó si conocía a Jesús, el tulipán respondió: no debe ser un personaje importante ya que nunca ha pasado por este jardín; Luego la rosa preguntó al lirio y su respuesta fue igual. Al siguiente día preguntó al clavel, a la azucena y a las demás flores pero ninguna lo había conocido, lo que quería decir que no era un personaje importante. La rosa decidió ir al camino y preguntarle al cardo, de inmediato todas las flores se echaron a reír diciendo: si nosotros que somos importantes y pertenecemos al jardín más hermoso del mundo no lo conocemos, cómo lo va a conocer un simple cardo del camino. La rosa, a pesar de los comentarios fue donde el cardo y le hizo la misma pregunta. El cardo le respondió: claro que lo conozco, todos los días pasa por este camino. La rosa muy intrigada preguntó: y cómo es? Puedes describírmelo?. El cardo sacó una de sus hojas y de ella hizo brotar una flor de color negro y dijo: así son sus cabellos, luego sacando otra hoja hizo brotar una flor de color azul diciendo: así son sus ojos… de esta manera sacó y sacó hojas e hizo brotar flores y fue describiendo a Jesús. Al final sacó una hoja y de ella hizo brotar una flor de color rojo y dijo: así es su corazón, que muere de amor y de pasión por toda la creación y en especial por los seres humanos, por eso murió por ellos. La rosa marchó con la tristeza de no haber contemplado a Jesús pero con la alegría de haber escuchado cosas tan hermosas de Él por la flor más sencilla de la comarca.

  • El cachorro y el tigre

Un cachorro, perdido en la selva, vio un tigre corriendo en su dirección. Comenzó entonces a pensar rápido, para ver si se le ocurría alguna idea que le salvase del tigre. Entonces vio unos huesos en el suelo y comenzó a morderlos.

Cuando el tigre estaba casi para atacarle, el cachorro dijo en alto:

- ¡Ah, este tigre que acabo de comer estaba delicioso!

El tigre, entonces, paró bruscamente y, muerto de miedo, dio media vuelta y huyó muy asustado mientras pensaba para sí:

- ¡Menudo cachorro feroz! ¡Por poco me come a mí también!

Un mono que había visto todo, fue detrás del tigre y le contó cómo había sido engañado por el cachorro. El tigre se puso furioso y dijo:

- ¡Maldito cachorro! ¡Ahora me la vas a pagar!

El cachorro, entonces, vio que el tigre se aproximaba rápidamente por él con el mono sentado encima y pensó:

- ¡Ah, mono traidor! ¿Y que hago ahora?

Comenzó a pensar y de repente se le ocurrió una idea: se puso de espaldas al tigre y cuando este llegó y estaba preparado para darle el primer zarpazo, el cachorro dijo en voz alta:

- ¡Será perezoso el mono! ¡Hace una hora que le mandé para que me trajese otro tigre y todavía no ha vuelto!

 

Moraleja: En la vida los grandes premios son para aquellos que viven con sabiduría, es decir los que disfrutan con sencillez de todo lo que tienen. Aquellos que siempre buscan los primeros lugares y el poder siempre terminan mal.

 

  • El Manosaurio (Grúfalo)

Un ratoncito que quería conocer el bosque salió caminando hasta encontrarlo, poco a poco fue adentrándose más a la espesura del increíble bosque. De repente un zorro que tenía mucha hambre lo vio y se dijo: -este será mi almuerzo-. Se acercó y le dijo al ratoncito: - señor ratón ¿quiere usted venir a mi cas a almorzar conmigo? El ratoncito sabiendo que se lo comería le dijo: -que pena señor zorro no poder acompañarlo, pero en este lugar y en este instante tengo una cita con un Manosaurio-. ¿un manosaurio? respondió el zorro. Si señor zorro, dijo el ratón, ¿acaso usted no conoce un manosaurio?, es un animal gigante con una gran verruga en la nariz y su comida predilecta son los zorros. De inmediato el zorro se dio vuelta y se marchó. El ratoncito siguió su camino muy alegre de haber engañado al zorro y no haber sido su almuerzo. Siguió caminando y de repente se encontró con un búho que tenía intenciones de comérselo. El búho le dijo: ¿señor ratón, quisiera usted venir a almorzar conmigo? El ratoncito sabiendo que sería su almuerzo le respondió: -que pena señor búho no poder acompañarlo, pero en este lugar y en este instante tengo una cita con un Manosaurio-. ¿Un manosaurio? respondió el búho. Si señor búho, dijo el ratón, ¿acaso usted no conoce un manosaurio?, es un animal gigante con unas manos gigantes y su comida predilecta son los búhos. El búho se retiró de inmediato. El ratoncito siguió caminando hasta llegar a la orilla de un río, allí se encontró con una serpiente que estaba en busca de su almuerzo. Al verlo la serpiente pensó en comérselo y le dijo: - Señor ratón ¿quisiera usted venir a almorzar conmigo? El ratoncito sabiendo que se lo comería le dijo: -que pena señora serpiente no poder acompañarla, pero en este lugar y al borde de este río tengo una cita con un Manosaurio-. ¿Un manosaurio? respondió la serpiente. Si señora serpiente, dijo el ratón, ¿acaso usted no conoce un manosaurio?, es un animal gigante con una gran boca y su comida predilecta son las serpientes. La serpiente se retiró de inmediato.

El Ratoncito siguió su camino y de repente se encontró con el manosaurio. Cuando este animal gigante lo vio lo tomó de la cola, lo levantó y se lo llevó a la boca. De inmediato el ratoncito gritó: -un momento señor manosaurio... ¿no sabe usted que yo soy el animal más temido de este bosque? El manosaurio se rio, pero el ratoncito le dijo: -suélteme, venga conmigo y lo comprobará.

Mientras tanto el zorro, el búho y la serpiente se habían dado cuenta del engaño del ratón.

De camino, el zorro volvió a encontrar al ratoncito y cuando se le acercaba para comérselo vio al gran manosaurio con una verruga en la nariz y se asustó tanto que salió corriendo a gran velocidad, el ratoncito miró al manosaurio y le dijo: ¡vio señor manosaurio que yo soy el animal más temido de este bosque! Al momento el búho alcanzó a ver al ratón y cuando descendía para comérselo vio al gran monstruo con manos gigantes y de inmediato cambió su vuelo, el ratoncito dijo al manusaurio: ¡vio señor manosaurio que yo soy el animal más temido de este bosque! Siguieron caminando y de repente la serpiente se deslizó y abrió su boca para comerse al ratoncito, pero de inmediato vio al gran monstruo con su boca gigante y deslizándose rápidamente desapareció. El ratoncito dijo al manosaurio: ¡vio señor manosaurio que yo soy el animal más temido de este bosque! ah, y no le he dicho que mi comida predilecta son los manosaurios... El gran monstruo se asustó tanto que se alejó dando grandes pasos. Y colorín colorado.....

 

Moraleja: Es mejor ser un pequeño con sabiduría que un gigante sin inteligencia.

 

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